El ejercicio se realizará el 19 de septiembre a las 12:00 horas. Por primera vez se eligió un fin de semana para evaluar cómo responden las familias cuando se encuentran en casa y no dentro de escuelas u oficinas.
La alerta sísmica volverá a escucharse en la Ciudad de México como parte del Segundo Simulacro Nacional 2026, un ejercicio diseñado para revisar rutas de evacuación, puntos de reunión, protocolos familiares y la capacidad de respuesta de las autoridades.
La jornada se realizará el sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas, tiempo del centro de México, de acuerdo con la plataforma oficial habilitada por la Coordinación Nacional de Protección Civil.
Instituciones públicas y privadas, escuelas, centros comerciales, espacios comunitarios y viviendas podrán registrar su participación de manera gratuita.
La elección de un sábado permitirá observar cómo funciona la organización familiar en un contexto diferente al de los ejercicios realizados entre semana, cuando gran parte de la población se encuentra en oficinas, escuelas o centros de trabajo.
¿Cuándo será el Segundo Simulacro Nacional 2026?
El ejercicio se llevará a cabo el sábado 19 de septiembre de 2026.
La alerta sísmica se activará en la Ciudad de México a las 12:00 horas, momento en que deberán ponerse en marcha los protocolos establecidos para cada inmueble.
La fecha coincide con la conmemoración de los terremotos del 19 de septiembre de 1985 y 2017, acontecimientos que transformaron la organización ciudadana y las políticas de protección civil en el país.
El simulacro no pretende recrear el daño humano de esas tragedias, sino utilizar la memoria como una herramienta para fortalecer la prevención y reducir riesgos ante futuros movimientos.
Atención: la hora fue actualizada
En febrero, la Coordinación Nacional de Protección Civil informó que el ejercicio del 19 de septiembre comenzaría a las 11:00 horas.
Sin embargo, la plataforma oficial vigente del Segundo Simulacro Nacional 2026 establece actualmente las 12:00 horas como horario de inicio.
Para evitar confusiones, la población debe considerar como referencia la información más reciente publicada en el portal de registro: sábado 19 de septiembre a mediodía.
Las autoridades todavía pueden difundir precisiones adicionales antes de la fecha, por lo que será importante consultar los canales oficiales de Protección Civil y del Gobierno de la Ciudad de México.
¿Cuál será la hipótesis en la CDMX?
Para la zona centro del país se contempla un sismo hipotético de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla.
El escenario fue elegido para evaluar la respuesta ante un movimiento que podría sentirse con fuerza en la capital y ofrecer un tiempo de alertamiento menor que el asociado con terremotos originados en zonas más alejadas de la costa del Pacífico.
Al tratarse de una simulación, la magnitud y el epicentro anunciados no corresponden a una predicción.
Actualmente no existe un método científico capaz de anticipar con precisión la fecha, hora, ubicación y magnitud de un terremoto. La función del ejercicio es preparar a la población ante un escenario posible, no advertir que ocurrirá un sismo ese día.
Habrá diferentes escenarios en el país
El Segundo Simulacro Nacional no se limitará a una sola hipótesis sísmica.
La convocatoria permite que cada entidad, institución o inmueble seleccione un escenario acorde con los riesgos presentes en su territorio. En regiones donde los terremotos no constituyen la principal amenaza pueden practicarse protocolos frente a incendios, inundaciones, huracanes, fugas, derrumbes u otras emergencias.
La información difundida para el ejercicio contempla cinco escenarios sísmicos regionales:
- Magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla, para la zona centro.
- Magnitud 7.1 con epicentro en Mexicali, Baja California, para el noroeste.
- Magnitud 5.2 con epicentro en Ciudad de Allende, Nuevo León, para el noreste.
- Magnitud 7.0 con epicentro en Cabo Catoche, Quintana Roo, para la península de Yucatán.
- Magnitud 7.6 con epicentro en Tonalá, Chiapas, para el Golfo de Tehuantepec.
La adaptación regional busca que cada comunidad practique los procedimientos que realmente necesitaría durante una emergencia local.
El mensaje también podría llegar a los celulares
Además de los altavoces y medios tradicionales, se prevé que el ejercicio incluya un mensaje de prueba enviado a teléfonos móviles mediante el Sistema Nacional de Alertas.
El texto anunciado para los dispositivos identificará claramente que se trata de un simulacro y de una prueba del sistema gubernamental de alertamiento.
Esta tecnología utiliza difusión celular o cell broadcast, por lo que el mensaje puede llegar simultáneamente a los equipos conectados a las antenas ubicadas dentro del área seleccionada.
Durante el Primer Simulacro Nacional 2026, realizado el 6 de mayo, también se activaron mecanismos de alerta pública y participaron más de 37 millones de personas en las 32 entidades.
Recibir el mensaje no significa que esté ocurriendo un sismo real. La notificación deberá indicar expresamente que forma parte del ejercicio.
¿Qué hacer cuando suene la alerta?
La reacción adecuada dependerá del inmueble, el piso donde se encuentre la persona, el tiempo disponible y las instrucciones de su programa de protección civil.
Quienes puedan salir rápidamente y cuenten con una ruta segura deberán avanzar hacia el punto de reunión establecido, sin correr, empujar o gritar.
Las personas ubicadas en pisos altos, con movilidad limitada o dentro de lugares donde la evacuación inmediata represente un riesgo deberán colocarse en las zonas de menor peligro identificadas previamente y seguir las instrucciones de las brigadas.
Durante un sismo o simulacro no deben utilizarse elevadores. También es necesario alejarse de ventanas, vidrios, muebles y objetos que puedan caer.
El objetivo no es evacuar a cualquier costo, sino practicar una respuesta ordenada y adecuada para las características del inmueble.
El sábado permitirá evaluar la preparación en casa
La realización del simulacro durante un fin de semana constituye uno de los principales cambios de esta edición.
Los ejercicios entre semana suelen concentrarse en escuelas, oficinas, edificios gubernamentales y empresas con brigadas previamente organizadas.
Un sábado, en cambio, muchas personas estarán en sus viviendas, mercados, parques, centros comerciales, restaurantes o espacios de entretenimiento.
Esto permitirá revisar aspectos que frecuentemente se dejan fuera de los simulacros laborales: quién ayudará a niñas, niños, personas mayores o habitantes con discapacidad; cómo se reunirá la familia; quién cerrará el gas, y dónde se encontrarán las mascotas.
La Coordinación Nacional de Protección Civil explicó que el cambio de día busca evaluar la organización familiar y los mecanismos de actuación en un contexto no laboral.
Así puedes preparar tu vivienda
Antes del 19 de septiembre, cada familia puede recorrer su casa e identificar los lugares con menor riesgo.
También conviene verificar las salidas, retirar objetos que obstruyan el paso, fijar muebles pesados y comprobar el estado de las instalaciones de gas, electricidad y agua.
El plan debe establecer:
- Una ruta principal y otra alternativa.
- Un punto de reunión exterior.
- Responsables de ayudar a personas que lo necesiten.
- Una forma de trasladar a las mascotas.
- Un contacto familiar fuera de la zona.
- La ubicación de llaves de gas, agua y electricidad.
La CNPC recomienda elaborar un Plan Familiar de Protección Civil, identificar zonas seguras y mantener preparada una mochila de emergencia.
¿Qué debe incluir la mochila de emergencia?
La mochila debe adaptarse a las necesidades de cada hogar.
Puede contener agua, alimentos no perecederos, una linterna, radio y baterías, copias de documentos, cargador portátil, silbato, botiquín y artículos de higiene.
Las familias que utilicen medicamentos de manera permanente deberán incluir una reserva razonable, acompañada de las indicaciones médicas correspondientes.
También pueden agregarse productos para bebés, personas mayores, habitantes con discapacidad y animales de compañía.
La mochila debe colocarse en un sitio accesible y conocido por todas las personas del hogar. No resulta útil conservarla en un clóset cerrado, una bodega difícil de alcanzar o un lugar cuya llave solamente tenga una persona.
Registra gratuitamente tu inmueble
La Coordinación Nacional de Protección Civil abrió el registro para viviendas, escuelas, centros laborales, instituciones, espacios comunitarios y establecimientos privados.
El trámite es gratuito y se realiza de manera individual para cada inmueble. Las personas que participaron en ejercicios anteriores pueden revalidar sus datos y verificar que el registro corresponda a septiembre de 2026.
Registrar el inmueble permite documentar la participación, organizar a las brigadas y posteriormente capturar los resultados del ejercicio.
Después del simulacro puede generarse una constancia, siempre que se cumplan los procedimientos y se entregue la evidencia solicitada.
Ninguna persona debe cobrar por realizar el registro oficial. La propia plataforma pide denunciar cualquier intento de cobro indebido.
Empresas y escuelas deben preparar a sus brigadas
En inmuebles con programas internos de protección civil, la preparación debe comenzar antes de que suene la alerta.
El comité responsable necesita explicar la hipótesis, revisar las rutas de evacuación, asignar funciones y verificar que los puntos de reunión se encuentren libres.
Durante el ejercicio debe realizarse un conteo de las personas participantes y una revisión del inmueble antes de autorizar el reingreso.
Al finalizar, brigadistas y responsables deben reunirse para identificar fallas y áreas de oportunidad.
Un simulacro no se evalúa solamente por la rapidez de la evacuación. También importa si las instrucciones fueron comprensibles, si se atendió a la población vulnerable y si las rutas permanecieron ordenadas.
¿Qué hacer si no se escucha la alerta?
Si un altavoz cercano no reproduce el sonido durante el ejercicio, puede reportarse a las autoridades capitalinas para que se revise su funcionamiento.
No debe llamarse a los números de emergencia únicamente para preguntar por qué no se escuchó la alerta, ya que esas líneas necesitan mantenerse disponibles para situaciones reales.
En caso de que el mensaje no llegue al teléfono, conviene revisar posteriormente la compatibilidad y configuración de las alertas de emergencia del equipo.
La ausencia de una notificación móvil tampoco sustituye la necesidad de contar con protocolos propios. Ningún sistema tecnológico tiene cobertura absolutamente garantizada en todos los inmuebles y dispositivos.
La preparación familiar debe funcionar incluso cuando existe una falla eléctrica, de comunicación o de conectividad.
Los simulacros permiten detectar fallas antes de una emergencia
El Primer Simulacro Nacional de 2026 reunió a más de 37 millones de personas y registró 167 mil 810 inmuebles en más de 2 mil 400 municipios.
Durante aquel ejercicio se utilizaron hipótesis de sismos, incendios, tsunamis, huracanes, inundaciones y colapsos estructurales, según los riesgos de cada entidad.
La utilidad de estas prácticas se encuentra en detectar problemas mientras todavía pueden corregirse.
Una puerta bloqueada, una ruta mal señalizada, una lista de contactos desactualizada o una brigada sin funciones claras pueden convertirse en dificultades graves durante una emergencia real.
El simulacro ofrece la oportunidad de descubrirlas sin exponer a la población al peligro de un fenómeno verdadero.
Prevenir también es cuidar a quienes necesitan apoyo
El ejercicio debe contemplar las necesidades de personas con discapacidad, adultas mayores, mujeres embarazadas, niñas y niños.
La evacuación no debe dejar atrás a quienes avanzan con menor velocidad ni depender de improvisaciones.
Los edificios necesitan conocer cuántas personas podrían requerir apoyo, establecer quién las acompañará y mantener libres las rutas accesibles.
También deben considerarse habitantes con discapacidad auditiva que podrían no escuchar la alerta y personas con discapacidad visual que necesitan orientación para desplazarse.
La cultura de protección civil resulta efectiva cuando incluye a toda la población y no únicamente a quienes pueden evacuar sin ayuda.
Memoria convertida en preparación
El 19 de septiembre ocupa un lugar doloroso dentro de la historia de la Ciudad de México.
Los terremotos de 1985 y 2017 demostraron la vulnerabilidad de la capital, pero también la capacidad de organización y solidaridad de su población.
El Segundo Simulacro Nacional 2026 busca transformar esa memoria en acciones concretas: reconocer riesgos, preparar a las familias, revisar edificios y mejorar la coordinación institucional.
Este año, el ejercicio se realizará en sábado para llevar la prevención directamente a los hogares.
La cita será el 19 de septiembre a las 12:00 horas.
Cuando suene la alerta, la prioridad no será salir más rápido que los demás. Será actuar con calma, seguir el protocolo y comprobar que cada integrante de la familia sabe cómo protegerse.
Con información de Chilango, la Coordinación Nacional de Protección Civil y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.















